La exposición se celebra de forma simultánea en diferentes salas de la región con espacio en el Museo de Albacete destinado a los principales centros alfareros de Villarrobledo y a la figura de las hermanas Nava, conocidas como ‘Las cantarilleras’.
El gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la consejería de Educación, Cultura y Deportes, celebra simultáneamente en museos de las cinco provincias de la región la exposición ‘Mujeres alfareras en La Mancha’ con el objetivo poner en valor la tradición alfarera femenina dentro del patrimonio cultural de la región.
En la provincia de Albacete la muestra puede visitarse en el ‘Museo de Albacete’, tal y como ha hecho el delegado del gobierno autonómico, Pedro Antonio Ruiz Santos, quien ha disfrutado junto a la directora del espacio museístico, Blanca Gamo; a los técnicos Pascual Clemente y María Balmaseda, y a la coordinadora provincial de Cultura, Mercedes Márquez; de un recorrido en el que se visibiliza el papel de las mujeres en la alfarería tradicional manchega a través de la figura de las hermanas Nava, conocidas como ‘Las Cantarilleras’.
La muestra analiza desde el origen familiar de esta saga, hasta cómo preparaban el barro, cuál era la técnica utilizada, cómo decoraban las piezas (los característicos chorreones), qué tipo de horno tenían y donde estaba ubicado el alfar, así como qué producciones manufacturaban y dónde las comercializaban.
En el caso de Albacete, las piezas proceden de Villarrobledo viniendo las mismas acompañadas de un texto explicativo y una fotografía de la alfarera o alfareras relacionadas con esas piezas. En este sentido, cabe destacar que Villarrobledo es uno de los centros cerámicos donde el trabajo del barro está documentado, al menos, desde el siglo XVI. A partir del XIX, y más concretamente en la primera mitad del XX, se identificó con la producción de grandes tinajas para la elaboración y conservación del vino de La Mancha. Y aunque el oficio de tinajero fue una actividad mayoritariamente masculina, se conoce la existencia de mujeres que trabajaron en los alfares con un papel fundamental en los trabajos auxiliares del obrador y en la realización de la llamada obra pequeña. Fue esto exactamente lo que sucedió con las hermanas Nava Martínez (Benita, Dolores, Rosario y María Antonia). Mujeres que formaban parte de un linaje familiar, con el tinajero Manuel Nava Pérez como iniciador de una estirpe que imprimió a Villarrobledo una identidad propia en la producción de tinajas desde el siglo XIX y especialmente la primera mitad del siglo XX.
La exhibición, que estará disponible hasta el 26 de abril, se completa con una muestra online que puede disfrutarse a través de la página web de Cultura del Gobierno de Castilla-La Mancha. Esta propuesta online incluye fotografías de las piezas conservadas en distintos museos y colecciones, acompañadas de textos explicativos sobre los centros alfareros y las mujeres que desarrollaron este oficio. Además, reúne en un mismo espacio digital información sobre las técnicas, las formas cerámicas y la importancia histórica de la alfarería femenina en la comarca de La Mancha, facilitando así su difusión y conocimiento entre el público general.