Ya han comenzado las obras que permitirán recuperar el histórico edificio Belda, situado en la calle Marqués de Molins junto a otro enclave urbano singular, el edificio Legorburo.
El Ayuntamiento aprobó en su último Pleno una modificación urbanística para el uso residencial que se contemplaba para el edificio Belda y permitir su uso comercial, para así facilitar e impulsar la recuperación de un inmueble que llevaba años en situación de abandono y creciente deterioro.
El objetivo es recuperar uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, una casa de tipo señorial construida en el año 1903 con proyecto de Ramón Casas, y también dar vida y actividad a la calle Ancha como principal arteria histórica de Albacete.
La modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana incorporó además la protección de la fachada del edificio y de los pilares interiores de acero fundido, para preservar sus elementos arquitectónicos más representativos, al incluirlo en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos con protección ambiental.
El Ayuntamiento confía en que la recuperación del edificio va a fomentar nuevas oportunidades de inversión y actividad que permitan devolver la vida al edificio y también revitalizar la zona.
Para el proyecto constructivo, que incluye la demolición interior y la conservación de la fachada, el Ayuntamiento ha establecido que se instalen unas planchas para proteger el pavimento de la calle Ancha en la zona de obra frente a la fachada. Se estabilizará la fachada por una empresa especializada, con ocupación de la vía pública mediante una estructura con contrapesos de hormigón sobre planchas protectoras.
Para garantizar la seguridad de los trabajadores y viandantes se prepararán elementos para la entrada y salida de maquinaria Así, el acceso y salida a la obra se hará por una banda de rodadura de 4 metros de ancho, por el centro de la calle desde la calle Tinte y Tesifonte Gallego hasta pie de obra, y nunca por la Plaza del Altozano.